Del 10% al 80% en 3 minutos y 44 segundos. Del 10% al 98% en 6 minutos y 27 segundos. Y a -30°C, del 20% al 98% en menos de 9 minutos. Estas son las cifras de la tercera generación de la batería Shenxing de CATL, presentada el 21 de abril en Pekín, y que establece un nuevo récord mundial en velocidad de carga para una batería LFP.
El problema no era la velocidad. Era el calor.
El CTO de CATL, Gao Huan, fue directo en el evento: el verdadero reto de la carga ultrarrápida no es meter corriente más deprisa, sino gestionar el calor que eso genera. Según la ley de Joule, el calor escala con el cuadrado de la corriente. Si la resistencia interna no cae, ganar velocidad de carga significa disparar la temperatura, y la temperatura acelera el envejecimiento de la batería.
La respuesta de CATL pasa por tres frentes. Primero, reducir la resistencia interna hasta los 0,25 miliohmios, un 50% menos que la media del sector, en parte gracias a mantener la longitud de celda en 300 milímetros, una decisión de ingeniería que toman desde 2015. Segundo, un nuevo sistema de refrigeración por los laterales de la celda que mejora la eficiencia térmica un 20% respecto a las soluciones previas. Tercero, una medición de temperatura con precisión de ±1°C en cada punto de la celda, que permite controlar el calor en tiempo real sin tener que reducir la corriente de forma preventiva.
A esto se suma la tecnología de edición dirigida del SEI —la película nanométrica que recubre el ánodo—, que CATL describe como la primera del sector, y una nueva grafito con capas expandidas a nivel atómico que acelera la intercalación del litio. El resultado, según la empresa, es una retención de capacidad superior al 90% tras 1.000 ciclos de carga ultrarrápida.
En frío, sin excusas
Para las temperaturas bajo cero, CATL resuelve el problema mediante autoprecalentamiento por pulsos: la propia batería genera calor internamente mediante corrientes oscilantes, sin necesidad de cargadores especiales ni unidades de almacenamiento externas. Cualquier cargador rápido convencional puede activar el proceso. A -30°C, el tiempo de carga del 20% al 98% se queda en 9 minutos.
La tasa de carga equivalente es 10C sostenida, con picos de 15C. CATL confirma además que esta capacidad de carga no es exclusiva de la Shenxing III: las nuevas generaciones de las baterías Qilin y Freevoy también la incorporan de serie.
Comentario ElecTrips
Seis minutos para cargar completamente un coche eléctrico es el tiempo que tardas en pagar en una gasolinera y salir. Si estas cifras se trasladan a los vehículos que llegan a Europa —y ese es el gran condicional—, el argumento de la espera en la recarga deja de tener sentido. El problema no estará en la batería. Estará, como siempre, en si la red de carga en España es capaz de suministrar la potencia que estas baterías pueden absorber. Una batería de 10C necesita cargadores a la altura. Y en ese frente, todavía queda mucho por hacer.





