Hay una pregunta que surge constantemente en el mundo del eléctrico: ¿qué pasa con las baterías cuando un coche llega al final de su vida útil? Nissan lleva años trabajando en la respuesta, y acaba de dar uno de sus pasos más concretos en España. Las baterías de sus antiguos LEAF, en lugar de ir al vertedero, están dando energía a otros coches eléctricos en el Puerto de Vigo.
El proyecto: Green Charge Flex
La solución se llama Green Charge Flex y la ha desarrollado Little Electric Energy, empresa española especializada en almacenamiento de energía. El concepto es tan elegante como eficiente: 12 baterías de Nissan LEAF de 30 kWh, que ya han cumplido su ciclo en los coches, se agrupan en un sistema modular de almacenamiento de energía (ESS) de 300 kWh. Ese sistema alimenta cuatro cargadores en el Puerto de Vigo capaces de ofrecer hasta 240 kW de carga ultrarrápida en corriente continua, más 22 kW adicionales en corriente alterna.
La clave técnica del proyecto está en su planteamiento: al usar baterías como almacenamiento intermedio, el sistema puede ofrecer carga ultrarrápida en lugares donde la red eléctrica no tiene capacidad suficiente para suministrarla directamente. Puertos, zonas industriales, polígonos. Lugares donde hoy es complicado instalar un cargador rápido.
El sistema es compatible con los estándares CCS-1, CCS-2 y CHAdeMO, está cofinanciado por la Unión Europea y el IDAE, y funcionará como instalación piloto durante al menos un año.
Por qué esto importa más allá de Vigo
Lo que Nissan y Little Electric Energy están demostrando en el Puerto de Vigo es que el valor de una batería no termina cuando el coche se jubila. Una batería de LEAF que ya no tiene la densidad de energía suficiente para un vehículo puede seguir siendo perfectamente útil como almacenamiento estacionario durante años. Es economía circular aplicada al eléctrico de forma práctica y escalable.
Como señala Rubén Blanco, CEO de Little Electric Energy: la apuesta es demostrar que las baterías reutilizadas pueden ofrecer carga rápida, sostenible y comercialmente viable donde sea necesario.
Y mientras tanto, en España…
El contexto también importa. Los eléctricos e híbridos enchufables ya representan el 20% de las matriculaciones en España a cierre de febrero, lo que convierte al mercado español en el de mayor crecimiento de estas tecnologías en Europa. La infraestructura de carga tiene que crecer a la misma velocidad, y proyectos como este apuntan a cómo hacerlo de forma inteligente.
En cuanto a su oferta comercial, Nissan mantiene su programa GO Electric: hasta 10 años de garantía en toda la gama eléctrica, más de 50.000 km en recargas gratuitas con REPSOL, Zunder y Acciona, instalación de punto de carga gratuita en casa, y la opción de cambiar el vehículo por otro Nissan en 3 meses si el cliente no queda convencido.
Las baterías del LEAF llevan más de una década poniendo coches en la carretera. Ahora también cargan los de los demás. Eso es darle la vuelta al ciclo de vida del eléctrico.





