La arquitectura de 800 voltios ya no es exclusiva de los eléctricos de competición. El Polestar 3 actualizado la incorpora y sube la apuesta: hasta 350 kW de potencia de carga máxima y la promesa de pasar del 10 al 80% en 22 minutos. Un 25% más rápido que el modelo anterior.
Eso en condiciones óptimas, que no siempre se dan. Pero el salto es real y cuantificable.
680 CV y un software que cuida la batería
La actualización no se queda en la carga. El Polestar 3 estrena un nuevo motor trasero síncrono de imanes permanentes que, combinado con el motor delantero asíncrono en las versiones Dual motor, lleva la potencia máxima hasta 500 kW —680 CV— en la variante Performance. La suspensión y las barras estabilizadoras delanteras también se han recalibrado para una conducción más precisa.
Lo más interesante desde el punto de vista técnico es Breathe Charge, el software que monitoriza el estado de la batería en tiempo real y ajusta la velocidad de carga en consecuencia. Según Polestar, permite añadir hasta un 38% más de autonomía en una sesión de carga rápida de 10 minutos frente a sistemas sin esta tecnología. No es magia: es gestión térmica inteligente que, en teoría, también protege la salud de la batería a largo plazo. Los datos reales sobre degradación los tendremos con el tiempo.

El cerebro también cambia
El Polestar 3 actualizado monta el procesador NVIDIA DRIVE AGX Orin, con una capacidad de computación más de ocho veces superior al anterior. Eso se traduce en una gestión más avanzada de los sistemas de seguridad activa y los datos de los sensores del vehículo. Es la base sobre la que construir funciones ADAS más capaces en el futuro.
Dos nuevos colores y tapicería sostenible
En el apartado estético, llegan dos nuevos colores exteriores —Storm y Krypton— y nuevas tapicerías. La opción Bio-attributed MicroTech en color Charcoal con aluminio reciclado pasa a ser de serie. Como alternativa, cuero Nappa ventilado en color Dune con inserciones de fresno negro.
La gama se reorganiza con los nombres Rear motor, Dual motor y Performance, siguiendo la nomenclatura que Polestar ya introdujo en el modelo 5. El acceso al Polestar 3 comienza en los 81.900 euros con la versión Rear motor.
Un SUV que parte de 82.000 euros no es para el mercado de volumen, y Polestar no pretende que lo sea. Pero el salto a 800V y los 350 kW de carga pico lo colocan técnicamente a la altura de los mejores del segmento. La pregunta que queda pendiente es la de siempre con los cargadores ultrarrápidos en España: cuántos puntos de la red nacional van a entregar realmente esos 350 kW cuando este coche llegue a ellos.





