Galicia tiene ya su primera autopista vertebrada para el eléctrico. La AP-9 ha abierto este 1 de abril la primera electrolinera del que será el corredor de carga más completo de la comunidad: siete estaciones repartidas por todas sus áreas de servicio, con 74 plazas y potencias de entre 160 y 300 kW. La inversión conjunta de Atlante, Plenitude On The Road y Audasa asciende a 7,6 millones de euros.
Primer corredor de carga ultrarrápida de Galicia:
7 electrolineras en la AP-9
Tui · Pontevedra · Santiago · A Coruña · Ferrol · Abril 2026
A 300 kW, una carga del 20% al 80% puede completarse en 5–20 minutos según el vehículo. El tiempo justo para un café en cualquier área de servicio de la AP-9.
El área de Compostela incluirá una electrolinera específica para camiones eléctricos, una de las pocas en vías de alta capacidad en España.
El primer punto en abrir es el de O Burgo (A Coruña), operado por Atlante. En las próximas semanas se incorporarán las dos estaciones de Ameixeira —norte y sur—, gestionadas por Plenitude On The Road. El resto del corredor irá activándose de forma progresiva, a medida que se resuelvan los permisos administrativos.
Un punto de carga cada 36 kilómetros
El diseño del corredor no es casual: con estaciones en San Simón, O Salnés, Compostela, Ameixeira norte y sur, O Burgo y Miño, la distancia máxima entre paradas de carga no supera los 36 km en ningún tramo de los 220 km de la autopista. Para quien viaje de Vigo a Ferrol o al revés, eso significa que nunca estará lejos de un cargador.
Las potencias disponibles son serias. Los 32 puntos de Atlante (San Simón y O Burgo) ofrecen 160 kW por plaza. Los 42 de Plenitude On The Road llegan a 300 kW. A esos niveles, una sesión de carga puede durar entre 5 y 20 minutos dependiendo del vehículo: el tiempo justo para un café o un paso por el baño.
Con Atlante, 100 kilómetros pueden costar 5,22 €
En el área de Compostela, además, se habilitará una estación específica para camiones, un guiño a la electrificación del transporte pesado que todavía escasea en las vías españolas.
El dato que lo contextualiza todo
Hasta ahora, solo el 8% de los puntos de carga en vías gallegas eran de media o alta capacidad. Ese número explica mejor que cualquier titular por qué este corredor importa: no es solo más infraestructura, es infraestructura del tipo que realmente permite viajar sin planificación obsesiva.
Un apunte sobre el precio: los números no engañan
Antes de lanzar las campanas al vuelo, conviene hacer el cálculo. Las electrolineras de Plenitude aplican una tarifa de 0,59 €/kWh para carga en corriente continua igual o superior a 75 kW, sin suscripción. Con un consumo medio de 18 kWh/100 km, eso equivale a unos 10,60 € por cada 100 kilómetros. La gasolina 95 está estos días a 1,552 €/litro de media en España: un coche convencional que consuma 7 litros a los 100 sale por 10,85 €. La diferencia es casi nula.
La historia cambia en las estaciones de Atlante. Con la suscripción Atlante Go, los usuarios pueden cargar en sus estaciones de España por 0,29 €/kWh, con un ahorro de hasta el 56% sobre la tarifa estándar. A ese precio, los mismos 100 kilómetros cuestan 5,22 €: la mitad que la gasolina. La suscripción actual cuesta 9,99 €/mes, y se amortiza con apenas dos cargas completas al mes.
La moraleja es clara: en autopista, el operador importa tanto como la infraestructura. Cargar en Plenitude sin suscripción sale casi igual que repostar gasolina. Cargar en Atlante con Atlante Go sale a la mitad. Para el conductor eléctrico que recorra la AP-9 con frecuencia, elegir bien dónde y cómo cargar puede suponer cientos de euros al año de diferencia. Y para quien todavía evalúa si el salto al eléctrico compensa: depende, sobre todo, de dónde cargues.





