El campo base del Everest está a 5.364 metros sobre el nivel del mar. Geely puede reproducir esas condiciones —presión atmosférica reducida, oxígeno escaso, temperaturas extremas— dentro de un laboratorio en China. Su túnel de viento de altitud, el mayor del mundo en su categoría y el primero construido en China con esta capacidad, forma parte del nuevo Safety Center inaugurado en 2025.
El laboratorio ocupa 12.000 metros cuadrados en total, el equivalente a 30 canchas de baloncesto NBA. La cámara de altitud tiene paredes de hormigón de más de un metro de grosor para contener la presión diferencial, y puede simular altitudes de hasta 5.200 metros con un rango de temperatura de -40°C a 60°C y humedad de entre el 5% y el 95%.
Por qué importa esto a un eléctrico
Un vehículo eléctrico en altura no se comporta igual que en condiciones normales. La batería pierde eficiencia en frío extremo. El sistema de gestión térmica trabaja bajo condiciones de presión y densidad del aire distintas. La bomba de calor —cada vez más común como sustituta de la resistencia eléctrica en los EVs modernos— tiene que rendir con menos aire disponible. Y el HVAC debe mantener el habitáculo a temperatura confortable mientras el exterior puede estar simultáneamente a baja presión y bajo sol intenso.
Geely prueba todos estos escenarios en este laboratorio antes de que el coche llegue al mercado. La precisión del sistema permite ajustar la temperatura en incrementos de 0,2°C para reproducir condiciones exactas y repetibles.
El túnel incorpora además una esclusa de transición que permite precargar hasta cuatro vehículos, reduciendo significativamente los tiempos entre pruebas.
Comentario ElecTrips
Para el conductor eléctrico en España, este tipo de infraestructura puede parecer lejana: pocos conducen por el Himalaya. Pero la relevancia es más cotidiana de lo que parece. Los Pirineos superan los 2.000 metros en varios puertos habituales. Sierra Nevada roza los 3.500. Y el comportamiento de la batería en frío intenso o en altitud moderada es exactamente lo que este laboratorio ayuda a optimizar. Que los fabricantes chinos con ambiciones en Europa inviertan en este nivel de validación es una señal de madurez técnica que el mercado debería tener en cuenta.




