Stellantis y la empresa de inteligencia artificial Wayve han anunciado un acuerdo tecnológico para integrar el sistema Wayve AI Driver en la plataforma STLA AutoDrive del grupo. El objetivo es llevar la conducción supervisada con manos libres —nivel 2++— tanto a autopista como a entorno urbano.
Qué es el nivel 2++ y qué lo diferencia
El nivel 2++ no es el coche sin conductor. Es el siguiente paso práctico en asistencia a la conducción: el sistema gestiona aceleración, frenado y dirección de forma autónoma, pero el conductor debe seguir atento y puede retomar el control en cualquier momento. La diferencia respecto al nivel 2 convencional está en el alcance: funciona en ciudad y en autopista, no solo en trayectos interurbanos de velocidad constante.
Lo que hace singular el enfoque de Wayve es su arquitectura de IA sin mapas y sin dependencia de hardware específico. El sistema aprende de datos del mundo real y puede adaptarse a distintos entornos geográficos, lo que facilita su despliegue en múltiples mercados. Un dato que ilustra la rapidez de integración: el equipo conjunto desarrolló un prototipo funcional sobre plataformas de Stellantis en menos de dos meses.
2028 en Norteamérica: ¿y Europa?
La primera integración comercial está prevista para 2028 en Norteamérica. No hay fecha anunciada para el mercado europeo. La plataforma STLA AutoDrive está diseñada para escalar en toda la cartera de marcas del grupo —Citroën, Peugeot, Opel, FIAT, Leapmotor, Jeep, entre otras—, pero los plazos para Europa dependerán de la normativa local y de las decisiones comerciales del grupo.
Ned Curic, Chief Engineering and Technology Officer de Stellantis, apunta que el objetivo es crear una experiencia de conducción con las manos libres «genuinamente intuitiva». Alex Kendall, cofundador y CEO de Wayve, añade que el acuerdo demuestra la rapidez con que su sistema puede integrarse en las plataformas del grupo, y que la alianza acelera su misión de llevar autonomía «a cualquier vehículo, en cualquier lugar».
Lo que esto puede significar para el conductor eléctrico en España
Buena parte de los eléctricos más vendidos en España llevan el sello Stellantis: el Citroën ë-C3, el Peugeot e-208 o el Opel Corsa Electric son referencia en el mercado nacional. Si esta tecnología llega a la plataforma STLA AutoDrive —que ya sustenta modelos actuales y futuros del grupo—, los propietarios de eléctricos Stellantis podrían beneficiarse de una conducción más cómoda en los dos escenarios más comunes del día a día: la autopista y el tráfico urbano denso.
Hay que ser cautelosos con los plazos, sin embargo. 2028 en Norteamérica y una expansión geográfica aún sin fecha no es una promesa para el comprador español de hoy. Es una hoja de ruta. Lo relevante es que la arquitectura técnica ya existe y que la integración ha comenzado con resultados concretos.
La conducción autónoma supervisada no elimina el estrés de conducir de golpe. Pero reduce la carga cognitiva en los trayectos más repetitivos: esos 40.000 km anuales entre ciudad y autovía que, con manos libres, se viven de otra manera.




