IONITY ha actualizado sus tarifas en toda Europa, y por tanto también en España, desde el 1 de julio con una subida media del 4% para clientes sin suscripción activa. El precio de carga directa llega hasta 0,69 €/kWh.
La compañía atribuye el ajuste al encarecimiento de la electricidad en los mercados mayoristas europeos, pese a que en España tenemos la mayoría de los días a mediodía precios a 0€ o incluso negativos.
Aunque los vehículos eléctricos no queman combustible, el precio de la electricidad sigue vinculado al del gas y de ahí su supuesta justificación. En buena parte de Europa, las centrales de gas fijan el precio marginal del mercado eléctrico. Disrupciones en el suministro de GNL procedente del Golfo Pérsico han empujado los precios mayoristas hasta un 25%, según reconoce la propia IONITY.
Quién paga más y quién se libra
La subida afecta a tres perfiles de usuario: clientes del IONITY App que cargan sin suscripción activa, clientes Direct que pagan en el cargador con tarjeta o web app, y suscriptores mensuales que se dieron de alta después del 12 de febrero de 2026.
Quedan fuera del ajuste quienes contrataron una suscripción mensual antes del 13 de febrero y quienes tienen una suscripción anual firmada antes del 1 de julio, que mantienen su precio hasta el vencimiento. Las cuotas mensuales de suscripción tampoco suben.
Qué significan las cifras en España
Los precios actualizados en España quedan así:
- Con suscripción: desde 0,37 €/kWh
- Sin suscripción (Direct/ad-hoc): hasta 0,69 €/kWh
La diferencia entre ambas modalidades es relevante. Cargar 50 kWh —suficiente para recuperar unos 350 km en un eléctrico medio— cuesta desde 18,50 € con suscripción y puede llegar a 34,50 € en tarifa directa.
IONITY opera principalmente en autopistas y corredores de larga distancia. No es la red del día a día, sino la solución para viajes donde la velocidad de carga importa más que el coste por kWh. En ese contexto, el diferencial entre suscribirse o no se hace notar cuanto más se viaja.
Para el conductor eléctrico que usa IONITY en sus desplazamientos de largo recorrido, la pregunta ya no es si la suscripción compensa: con los precios actuales, la matemática habla por sí sola.




