Stellantis Pro One lleva a Hannover BOW. (Box on Wheels), una caja con ruedas sin volante ni asiento de conductor, pensada para repartir mercancía sola por la ciudad. Es un concepto, no un vehículo con fecha de lanzamiento.
BOW. está desarrollado junto a UQI Robotics, una empresa especializada en inteligencia artificial, robótica y conducción autónoma. En el stand se exhibe el vehículo, pero la parte interesante ocurre fuera de los pabellones: en una zona de demostración al aire libre, BOW. circula en condiciones reales resolviendo distintos tipos de misión logística, para que los visitantes vean cómo se comporta más allá de una maqueta estática.

Un concepto sin ficha técnica, de momento
Stellantis no ha dado ni un solo dato relevante sobre BOW.: ni capacidad de batería, ni autonomía, ni carga útil, ni dimensiones, ni precio, ni fecha de disponibilidad. Es información que falta, no un despiste: en esta fase, BOW. es una plataforma para explorar ideas, no un producto con un lanzamiento detrás. Conviene tratarlo como lo que es y no como un anuncio de producto inminente.

Pensado para donde un furgón normal no entra
El diseño de BOW. apunta directamente a las zonas urbanas de acceso restringido y a las áreas de bajas emisiones, con la vista puesta en la distribución de paquetería, la logística de última milla y también en entornos controlados como fábricas, hospitales o aeropuertos. Es decir: espacios donde limitar el tamaño del vehículo, eliminar emisiones y quitar al conductor de la ecuación tiene sentido operativo, no solo de imagen.

La autonomía real en España, todavía en pañales
Que BOW. circule sin conductor en una zona de demostración cerrada no dice mucho sobre cuándo podría hacerlo por una calle española. La DGT acaba de autorizar, este mismo mes de septiembre, los primeros 20 coches de conducción autónoma de nivel 4 que empezarán a circular en Madrid, de la mano de Uber, WeRide y AVOMO. Y ni siquiera esos primeros vehículos van completamente solos: durante esta fase inicial, cada coche lleva una persona dentro por seguridad. Son turismos de pasajeros, no furgones de reparto, pero marcan el ritmo real al que avanza la autonomía completa en las carreteras españolas.
Un concepto como BOW. plantea una pregunta legítima sobre el futuro del reparto urbano sin emisiones ni conductor. Pero entre una demo en Hannover y un BOW. entregando paquetes por el centro de una ciudad española hay, por ahora, más recorrido regulatorio que técnico.





