Zunder ha renovado su sistema de suscripciones para la red de carga rápida en España. La suscripción Zunder ya no es un plan único: ahora hay dos niveles, Easy y Pro, pensados para distintos perfiles de conductor eléctrico, además de la opción de seguir sin suscripción y pagar la tarifa pública.
Cómo funcionan los nuevos planes
La Suscripción Zunder Easy cuesta 1,99 €/mes y reduce el precio de la carga a 0,51 €/kWh en toda la red. Según indica la propia aplicación, sale a cuenta a partir de 25 kWh de carga al mes, lo que equivale a una sola sesión de carga relativamente corta. Es la opción pensada para quien carga de forma ocasional fuera de casa pero no quiere pagar siempre el precio público.
La Suscripción Zunder Pro, marcada como recomendada, sube a 11,99 €/mes a cambio del precio por kWh más bajo de la red: 0,39 €/kWh. Zunder sitúa el punto de equilibrio en 400 kWh mensuales, una cifra que solo alcanzan quienes dependen de la carga pública de forma habitual, como conductores sin punto de carga en casa o profesionales que hacen muchos kilómetros.
Ambos planes comparten condiciones que conviene señalar: no tienen permanencia, generan saldo en cada carga realizada en la red Zunder (3% en Easy, 5% en Pro) y ese saldo, según la app, se cobra de forma inmediata.
Cómo era hasta ahora
El modelo anterior de Zunder no distinguía entre dos niveles: era una única suscripción de 9,99 €/mes que bajaba el precio a 0,39 €/kWh en cargadores de hasta 50 kW y a 0,45 €/kWh en los de más de 50 kW. Quien no se suscribía pagaba la tarifa pública, que según consta en la web de Zunder se sitúa en 0,42 €/kWh hasta 50 kW y 0,59 €/kWh por encima de esa potencia.
El cambio es relevante para quien venga de esa suscripción única: el nuevo plan Pro iguala el precio por kWh a 0,39 €/kWh en todas las potencias pero sube la cuota mensual de 9,99 € a 11,99 €, mientras que el plan Easy abre una puerta de entrada más barata (1,99 €/mes) a cambio de un precio por kWh más alto que antes.
Conviene recordar, además, que estos precios no son uniformes en toda la red. Zunder ya introdujo en mayo discriminación horaria en sus estaciones del CTM de Madrid y en las urbanas de Zaragoza, con tramos que van de 0,40 €/kWh de madrugada a 0,59 €/kWh en la franja de tarde-noche para quien no tiene suscripción, y una banda mucho más estrecha (0,40 a 0,45 €/kWh) para los suscritos. Con dos suscripciones nuevas y tarifas que ya varían por horario en algunos puntos, calcular cuánto se paga realmente por una carga en Zunder empieza a depender de más variables que nunca: el plan, la potencia del cargador y, en ciertas estaciones, también la hora.
Sin plan, también hay opción
Quien no quiere suscribirse puede seguir cargando sin coste mensual, pagando el precio público de Zunder en cada sesión. Es la opción por defecto para quien carga muy poco en esta red en concreto o prefiere no atarse a ningún compromiso, aunque implica pagar más por cada kWh que con cualquiera de las dos suscripciones.
La clave para decidir está en el patrón de carga de cada uno: no es lo mismo repostar energía una vez al mes en un viaje que depender de la carga pública en el día a día. Hacer el cálculo con el consumo real del coche y los kilómetros mensuales es, como con cualquier suscripción de este tipo, el paso que marca si compensa o no.
Este movimiento de Zunder confirma una tendencia que ya se ve en otros operadores españoles: pasar de una tarifa única a varios niveles de suscripción según el volumen de carga. Para el conductor eléctrico, esto significa una cosa muy concreta: ya no basta con mirar el precio por kWh de un operador, hay que comparar planes, calcular el propio consumo mensual y, sobre todo, revisar las condiciones de vez en cuando, porque cambian con más frecuencia de lo que parece.




