Markus Haupt, CEO de SEAT y CUPRA, ha tomado posesión como presidente de ANFAC en sustitución de Josep Maria Recasens. Su primer mensaje como nuevo líder de la patronal ha sido directo: toca pasar del Plan Auto 2030 a medidas concretas que el comprador de un coche eléctrico note en el día a día.
Recasens cerró su etapa al frente de la asociación tras 25 años ligado al sector del automóvil. «Este es mi último baile», dijo durante su despedida en la Junta de ANFAC, en alusión al cierre de un capítulo que coincide con su salto a la presidencia ejecutiva de Indra, cargo que asume en junio de 2026 tras pasar por Renault y por la propia patronal.
El balance de Recasens: producción a la baja, ventas al alza
En su repaso al periodo 2024-2026, Recasens recordó que España produjo 2,37 millones de vehículos en 2024, mientras las matriculaciones volvían a superar el millón de unidades. En 2025 la producción siguió cayendo, pero las ventas crecieron a doble dígito y el mercado español superó claramente el millón de coches vendidos.
El expresidente alertó de que esa debilidad productiva tiene un coste estructural. «Hemos perdido en España el equivalente a una fábrica y en Europa el equivalente a 10 fábricas cerradas de forma permanente», señaló. También puso cifras a la presión china: 27 marcas con origen asiático ya operan en España, una de cada tres marcas del mercado viene de Asia, y los fabricantes chinos podrían rozar el 20% de cuota en Europa. Para contenerlo, defendió el concepto Made in Europe y el futuro Industrial Acceleration Act como piezas clave para que los coches que se vendan en el continente también se fabriquen aquí.
Recasens también dejó un mapa de lo que viene. Anticipó cambios en el comportamiento del cliente, coches más inteligentes, electrificación con extensores de autonomía, más competencia china y una posible guerra de precios en el mercado europeo. A eso sumó automatización, robótica e inteligencia artificial en la cadena de producción. Reconoció, eso sí, que «nadie sabe cuantificar a día de hoy» el impacto real de la IA, aunque prevé efectos en el suministro, el desarrollo de vehículos y la experiencia del cliente.
Plan Auto 2030: de la hoja de ruta a la ejecución
El Plan Auto 2030 centró buena parte de ambos discursos. Se trata de un plan quinquenal con más de 25 medidas, 51 iniciativas estrella y 30 líneas de acción, que combina planificación, incentivos y regulación. Según los cálculos expuestos por Recasens, exige movilizar 6.000 millones de euros de inversión pública y 40.000 millones de inversión privada para transformar la automoción española.
Lejos de quedarse en el papel, Recasens subrayó que proyectos como los de Sagunto, Martorell, Pamplona, Vitoria, Barcelona, Zaragoza y Valencia ya están invirtiendo en baterías, vehículos eléctricos y nueva capacidad industrial. Haupt ha recogido el testigo de esa idea y ha pedido acelerar: defiende la continuidad del plan, pero insiste en que ahora toca implementar medidas que impulsen la demanda real de coche eléctrico, no solo anunciarlas.
España como hub europeo de electromovilidad, según Haupt
El nuevo presidente de ANFAC ha situado a España como segundo fabricante de vehículos de Europa y noveno del mundo, con una industria que aporta cerca del 9% del PIB, exporta el 85% de su producción y sostiene alrededor de dos millones de empleos directos e indirectos. A su juicio, muchas fábricas españolas ya están preparadas o en proceso de adaptación a la electrificación, y ha puesto como ejemplo dos proyectos muy concretos: el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo, ambos vinculados a plantas españolas.
Haupt también ha señalado a la inteligencia artificial como herramienta para mantener la competitividad del sector en los próximos años, aunque sin entrar en detalles técnicos. En el plano regulatorio, ha reclamado un marco Made in Europe realista: reglas estables, flexibles y adaptadas a la realidad industrial, con las mismas condiciones para fabricantes europeos y para los nuevos competidores asiáticos que ya operan en España. Su mensaje final ha sido de unidad: administraciones, fabricantes, proveedores, concesionarios y el resto del ecosistema deben alinearse para convertir los compromisos del Plan Auto 2030 en resultados que se noten en el mercado. «El momento de actuar es ahora», resumió, pidiendo trabajar «como sector, como industria, como país».
Que el número dos europeo de fabricación tenga ya proyectos eléctricos en marcha en Martorell o en las plantas del grupo Volkswagen es una buena noticia para quien busca un eléctrico fabricado cerca de casa. Más oferta nacional suele traducirse, a medio plazo, en mejores precios y menos dependencia de la importación. Pero el propio relevo en ANFAC deja claro cuál es el verdadero examen: la avalancha de marcas chinas no va a esperar a que el Plan Auto 2030 termine de aterrizar, y ese plan solo servirá si sus medidas llegan a tiempo al concesionario y al precio final que paga el conductor eléctrico español. El cambio de presidencia es simbólico; lo que de verdad importa para quien ya tiene un eléctrico, o está a punto de comprarlo, es si las 25 medidas y las 51 iniciativas del plan se convierten en cargadores, ayudas y modelos accesibles antes de que termine la década.




