Waylet ha superado los 10.000 puntos de recarga disponibles en España, combinando la red propia de Repsol con miles de puntos de otros operadores gracias a la interoperabilidad.
El dato no es solo una cifra de red. Lo confirma Oliver Fernández, director de Emobility & EV Infrastructure de Repsol. La plataforma permite localizar, reservar, recargar y pagar desde una única aplicación, independientemente de quién opere físicamente el punto de carga. Es la lógica de la interoperabilidad llevada a la práctica: el usuario no necesita saber si el cargador es de Repsol o de un tercero, solo necesita que funcione.
Para quien conduce un eléctrico en España, esto ataca uno de los problemas más repetidos del día a día: la fragmentación de operadores. Hoy planificar una ruta larga suele implicar tener varias apps instaladas, cada una con su propia tarjeta o método de pago. Que una sola plataforma agregue 10.000 puntos reduce esa fricción, al menos sobre el papel.
Autocharge: cargar sin tocar el móvil
Fernández destaca también la función Autocharge, que permite iniciar la recarga simplemente conectando el vehículo, sin pasar por la app en ese momento. Es el modelo «plug and charge»: el coche se identifica automáticamente ante el punto de carga y el proceso arranca solo.
No se han facilitado cifras sobre cuántos puntos de la red soportan ya esta función, ni datos de cobertura geográfica desglosada por comunidad autónoma, así que conviene tomar el hito como un paso relevante en integración de red más que como una solución cerrada al 100%.
La movilidad eléctrica en España lleva años señalando la carga como su gran cuello de botella, no tanto por falta de puntos sino por la dispersión de operadores y la experiencia de usuario. Que una plataforma consolide 10.000 puntos bajo un mismo paraguas no resuelve la instalación física de más cargadores, pero sí simplifica algo que hasta ahora obligaba a hacer malabares con el móvil en cada parada.




