Fastned ha cerrado el primer semestre de 2026 con sus mejores números desde su salida a bolsa. La compañía holandesa, que llegó a España hace menos de un año, ha elevado su previsión de rentabilidad para todo el ejercicio, una señal de que su expansión europea empieza a dar frutos económicos.
El EBITDA operativo se ha disparado hasta los 37,4 millones de euros, más del doble que los 17,9 millones del mismo periodo de 2025. Los ingresos por recarga han crecido un 40% interanual, hasta 75,1 millones de euros, con un margen bruto que ha pasado del 76% al 88%. Según la compañía, esta mejora responde tanto al aumento de sesiones de carga como a una gestión más eficiente de costes por estación.
Con estos datos sobre la mesa, Fastned ha revisado al alza su objetivo de margen de EBITDA operativo para 2026, que ahora sitúa en torno al 45%, frente al 35-40% que manejaba a finales de 2025. La red evitó además más de 100 kilotoneladas de CO₂ equivalente en el semestre, gracias a la energía renovable que suministra en sus más de 4 millones de sesiones de carga.

Beneficio operativo al alza, pero todavía en pérdidas
Conviene matizar lo que dice la compañía en su comunicado: la mejora del EBITDA operativo no significa que Fastned gane dinero. El grupo sigue en números rojos, con una pérdida neta de 13 millones de euros en el semestre, un 29% menos que el año anterior. Es una reducción notable, pero la empresa aún no es rentable a nivel de resultado final.
La red también ha crecido con fuerza: 28 estaciones nuevas en el semestre, un récord para la compañía, hasta alcanzar 434 estaciones operativas en nueve países. La fiabilidad de la red se mantiene en el 99,3% de disponibilidad, un dato relevante para quien depende de la carga rápida en viajes largos.
España, la pieza más reciente del mapa de Fastned
Fastned aterrizó en España en octubre de 2025 con sus dos primeras estaciones en Garraf, en la C-32 barcelonesa, fruto de un acuerdo con Autopistas (Grupo Abertis). Son 16 puntos de carga de hasta 400 kW cada uno, con el diseño de paso característico de la marca y techos solares. Desde entonces, la compañía sigue trabajadno en la apertura de nuevas estaciones, principalmente en Valdemoro y en Collado Villalba, ambas en la Comunidad de Madrid, entre otros puntos del territorio nacional.

El crecimiento financiero de Fastned llega en paralelo a un mercado eléctrico español que también acelera. Según datos del Observatorio ElecTrips de la Movilidad Eléctrica en España, España lleva matriculados 64.831 turismos eléctricos puros en el primer semestre de 2026, más de un 33% que un año antes, con el canal de particulares como principal motor. Es un ritmo de crecimiento superior a la media europea que cita Fastned en su propio comunicado, donde la cuota de eléctricos puros en la UE pasó del 15,6% al 20,7% interanual.
Ese contraste importa: si la demanda eléctrica española crece más rápido que la media europea y Fastned solo tiene dos estaciones operativas en el país, la pregunta que queda en el aire es cuándo llegará el siguiente hito de expansión en España.
La propia Country Manager de Fastned en España, Inma Cima, ha celebrado los resultados en LinkedIn con un mensaje que resume bien el enfoque de la compañía:
«La movilidad eléctrica no solo es indispensable para el planeta, también es un modelo de negocio altamente rentable y escalable»
Es una lectura optimista y coherente con el guidance elevado, aunque conviene recordar que «rentable» se refiere aquí al EBITDA operativo, no al resultado neto. Para el conductor eléctrico español, más allá de las cifras contables, lo relevante es la promesa detrás de ellas: una Fastned financieramente más sólida tiene más margen para seguir abriendo estaciones donde todavía escasean, incluida la red de carreteras españolas.





