Geely Holding, matriz de Volvo, Polestar, Zeekr y Lynk & Co, ha iniciado este año la validación real de su batería de estado sólido y prevé un despliegue piloto en 2027. La cifra que suena más fuerte en el anuncio —una densidad de 500 Wh/kg y autonomías comparables a las de un diésel— no es, según los propios directivos del grupo, el objetivo de 2027, sino el de 2030.
Geely trabaja en paralelo con tres rutas químicas distintas: polímero, sulfuro y haluro, combinadas con cátodos de níquel de alta concentración y un electrolito compuesto con propiedades autoextinguibles. El grupo también dice haber desarrollado una tecnología de reparación in situ de dendritas de litio, uno de los problemas técnicos que más frena la comercialización de este tipo de celdas.
500 Wh/kg: la cifra que Geely reserva para 2030
En febrero, Shen Yuan, vicepresidente sénior y CTO de Geely Holding, detalló el calendario real ante medios chinos: prototipos circulando en 2026, pequeña industrialización con 1.000 vehículos de demostración en 2027, y no antes de 2030 la producción en serie para modelos de gama alta con celdas por encima de 500 Wh/kg y un coste de materiales por debajo de 0,6 yuanes (unos 8 céntimos de euro) por Wh.
Es decir: el hito de 2027 es de volumen de flota de pruebas, no de densidad energética. Rivales como Dongfeng o CATL manejan para esas mismas fechas cifras de 350-400 Wh/kg, más modestas que el titular de 500 Wh/kg que circula ahora.
Qué significa para quien conduce eléctrico en España
Volvo, Polestar, Zeekr y la propia marca propia Geely ya se venden en España, y Volvo ha asumido este año la gestión comercial de Lynk & Co en varios mercados europeos, España incluida. Pero según el Observatorio de matriculaciones de ElecTrips, ninguna marca del grupo Geely figura entre las tres más matriculadas en BEV en lo que va de agosto de 2026 (encabezan la lista Kia, BYD y Leapmotor). Volvo está en el puesto 20 de las marcas más vendidas en nuestro país en lo que llevamos de año. El grupo tiene presencia real en el mercado español, pero no es hoy quien marca el ritmo de ventas de eléctricos puros.
Eso importa para calibrar expectativas: la tecnología que hoy se anuncia como validación de laboratorio tardará años en llegar a un concesionario español, y cuando lo haga será primero en modelos de gama alta, no en el eléctrico que la mayoría se plantea comprar con el Plan Auto+. Si estás buscando coche ahora, la autonomía real, la velocidad de carga verificada y el precio tras las ayudas siguen siendo los datos que de verdad deciden la compra, no una cifra de densidad energética con fecha de entrega en 2030.





