La electrolinera de Atlante en la AP-9 entre Pontevedra y Vigo va a ser más potente de lo anunciado. La operadora italiana construye una estación con 16 puntos de recarga agrupados en 8 cargadores de hasta 360 kW. Y mantiene su argumento comercial más contundente: con suscripción, el kWh sale a 0,29 euros.
La actuación llega a una de las comunidades donde más escasean los cargadores para vehículos eléctricos. Por eso, cada estación que se levanta en la AP-9 no es una noticia menor: es una pieza más del primer corredor eléctrico real de Galicia.
16 puntos y hasta 360 kW: más del doble de lo previsto
El dato de potencia merece pararse en él. Cuando se presentó el corredor de la AP-9, el plan asignaba a las estaciones de Atlante 160 kW por plaza. La nueva electrolinera entre Pontevedra y Vigo multiplica por más de dos esa cifra: hasta 360 kW por cargador.
Es una potencia que hoy casi ningún coche a la venta en España puede aprovechar al completo. Pero ese es precisamente el valor de la instalación: no nace justa, nace con margen. Los eléctricos con arquitectura de 800 voltios ya rondan los 300 kW de pico, y serán cada vez más habituales en autopista. Instalar hoy 360 kW garantiza que la estación no quedará corta dentro de tres años.
La agrupación en 8 cargadores con 16 puntos también tiene su lectura práctica. Con potencia de sobra en cada equipo, varias plazas ocupadas a la vez no tienen por qué hundir la velocidad de carga de cada vehículo.
Una electrolinera cada 36 kilómetros entre Vigo y Ferrol
Esta estación no es una actuación aislada. Forma parte de la concesión firmada por Audasa, la gestora de la autopista, con Atlante y Plenitude On The Road. El proyecto contempla siete electrolineras repartidas por todas las áreas de servicio de la AP-9, con 74 plazas de recarga y una inversión inicial de 7,6 millones de euros.
El diseño responde a una idea sencilla: que la distancia máxima entre paradas de carga no supere los 36 kilómetros en ningún tramo de los 220 km de la vía. Para quien viaje de Vigo a Ferrol, o al revés, eso significa no estar nunca lejos de un cargador.
El despliegue avanza por fases. Las primeras estaciones en abrir fueron la de O Burgo, operada por Atlante, y las dos de Ameixeira, gestionadas por Plenitude On The Road. El resto se activa de forma progresiva, a medida que se resuelven permisos y conexiones eléctricas.
0,29 €/kWh con suscripción: 100 kilómetros por 5,22 euros
Aquí está el dato que más nos interesa. Con la suscripción Atlante Go, que cuesta 9,99 euros al mes, el kWh en las estaciones de Atlante en España sale a 0,29 euros. Supone un ahorro de hasta el 56% sobre la tarifa estándar.
Hagamos la cuenta con un consumo medio de 18 kWh/100 km: cada 100 kilómetros cuestan 5,22 euros. Un coche de gasolina que consuma 7 litros a los 100 paga hoy más del doble por el mismo trayecto. Y la comparación con la competencia directa en la propia autopista tampoco tiene color: Plenitude cobra 0,59 €/kWh sin suscripción en sus cargadores de la AP-9, justo el doble.
El matiz importa: sin la suscripción, la tarifa de Atlante también sube. Pero la mensualidad se amortiza con apenas dos cargas completas al mes. Para quien recorre con frecuencia el eje Vigo–Pontevedra, uno de los tramos con más tráfico de toda la autopista, la cuenta sale sola.
Galicia, del desierto de carga al corredor eléctrico
El contexto explica por qué esta noticia pesa más en Galicia que en otras comunidades. Solo el 8% de los puntos de carga en vías gallegas son de media o alta capacidad. Hasta ahora, cargar rápido en carretera en Galicia era la excepción, no la norma.
El corredor de la AP-9 cambia ese escenario en el eje atlántico, por donde se mueve la mayoría de la población gallega. No resuelve los huecos del interior de Lugo u Ourense, pero electrifica la columna vertebral de la comunidad.
Esta estación de Atlante es, además, la prueba de que la competencia funciona. En la misma autopista conviven dos operadores con potencias y precios muy distintos, y el conductor eléctrico gana con ello. Cargar en Atlante con suscripción sale a la mitad que la gasolina; hacerlo en otro operador sin ella, casi lo mismo. En autopista, el operador importa tanto como la infraestructura. Y en la AP-9, esa lección ya se puede aplicar cada 36 kilómetros. La estación está prevista que se abra antes de que acabe 2026.




