Dacia ha presentado la segunda generación del Spring, y el cambio más relevante no está en el diseño: está en la fábrica. El urbano eléctrico más vendido de la marca deja atrás su origen chino y se construye ya en Europa, en Novo Mesto (Eslovenia), sobre la plataforma RG-EV Small de Renault Group. Es la primera vez que un Spring se fabrica en suelo europeo.
El lanzamiento no es un capricho aislado. Forma parte de la hoja de ruta futuREady que Dacia presentó en marzo de 2026, con cuatro modelos 100% eléctricos previstos hasta 2030. El nuevo Spring es el primero de esa serie, y también el primer Dacia construido bajo el nuevo proceso de desarrollo acelerado de Renault Group, con el que la marca dice haber reducido el ciclo de diseño a menos de dos años. El Spring anterior, del que se han vendido más de 210.000 unidades en más de cuarenta países desde 2021, deja un listón alto que esta generación tiene que superar ya sin la ventaja del precio de fabricación asiático. Concretamente, en España, desde marzo de 2021 se han matriculado 7.473 unidades en España según los datos del Observatorio ElecTrips.

Motor y batería: calcados al Twingo eléctrico
El parecido con el Renault Twingo E-Tech no es casualidad: comparten plataforma, motor y batería. El Spring monta 60 kW (80 CV) de potencia, 175 Nm de par, acelera de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos y alcanza 130 km/h de máxima, cifras idénticas a las del Twingo. La batería LFP también coincide en capacidad, 27,5 kWh útiles, aunque el resultado en autonomía varía: el Spring homologa 250 km WLTP combinados, algo por debajo de los 263 km del Twingo. El consumo, en cambio, favorece al Dacia: 12,7 kWh/100 km frente a los 13,1 kWh/100 km del Renault.

Carga: del 15 al 80% en 28 minutos con el pack rápido
Dacia ha detallado también los tiempos de carga, y aquí está el dato que de verdad importa al conductor eléctrico. De serie, el Spring monta un cargador de 6,6 kW en corriente alterna: carga del 15% al 80% en 9 horas en un enchufe doméstico, en 5 horas y 40 minutos con una toma reforzada, y en 2 horas y 55 minutos con un wallbox de 7 kW.
Quien pague el pack de carga rápida (cargador de 11 kW en AC y 50 kW en DC) reduce esos tiempos a 1 hora y 55 minutos con un wallbox trifásico de 11 kW o un punto de 22 kW, y a solo 28 minutos en un cargador rápido de continua. Haciendo la cuenta real —27,5 kWh, el 65% de la batería (del 15% al 80%) en 28 minutos—, la potencia media de carga en ese escenario ronda los 38 kW, bastante por debajo del pico de 50 kW que anuncia la ficha, como suele pasar en cualquier carga rápida. Es una cifra que sitúa al Spring en la liga de las paradas de café, aunque conviene tenerlo claro: el cargador rápido no viene de serie, es un extra.

Más ancho, con más maletero y frunk: qué cambia frente al Twingo
Donde el Spring se despega del Twingo es en el espacio. Es 18 centímetros más ancho que la generación anterior de Spring y mide 3,85 metros de largo, unos centímetros más que el Twingo. Según Dacia, el maletero de 337 litros es el mejor de su categoría, ampliable a 1.283 litros con los asientos traseros abatidos al 50/50, y suma un frunk de 18 litros bajo el capó que la marca presenta como único en el segmento; son cifras de la propia marca, pendientes de contraste independiente. El peso de partida, 1.212 kg, es prácticamente idéntico al del Twingo, que ronda los 1.210 kg.

Por dentro, el Spring estrena cuadro digital de 7 pulgadas de serie y dos niveles de equipamiento: Expression, con el sistema Media Control y control por el volante, y Journey, que añade pantalla táctil de 10,1 pulgadas con Media Nav Live, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, ocho años de navegación conectada, cámara trasera y acceso manos libres. El radio de giro es de 4,95 metros, con llantas de 15 o 16 pulgadas, y llega en cuatro colores: Agave, Schist Grey, Diamond Black y Glacier White.
Dacia también aporta un dato de uso real interesante: los propietarios del Spring actual recorren de media 34 km al día a una velocidad media de 34 km/h, y cargan en casa en el 75% de los casos. Es la confirmación, con datos, de que el Spring nunca ha pretendido ser un coche de autopista, y la nueva generación no cambia esa vocación.
El Spring llegará a partir de principios de 2027, todavía sin precio confirmado para España. Con la fabricación ya en Europa, es de esperar que Dacia intente mantener el mismo argumento que hizo popular al modelo anterior: ser la puerta de entrada más barata al coche eléctrico, aunque esta vez tendrá que competir de tú a tú con su propio primo, el Twingo E-Tech, que ya ronda los 19.500-21.100 euros antes de ayudas gubernamentales.






